El Trabajador Recibirá El 100% de su Último Sueldo, se Eliminan los Descuentos Que Mermaban su Patrimonio. Sheinbaum
- By DiarioNoti7
- marzo 15, 2026
*Bajo el esquema del ISSSTE del 2007, un trabajador que percibía un salario de 16,000 pesos mensuales terminaba jubilándose con apenas el 30% o 40% de esa cantidad.
*Si el salario no alcanza esta cifra el estado pondrá el resto hasta completar 16 mil pesos
Mediante el Fondo de Pensiones para el Bienestar, los trabajadores afiliados al IMSS y al ISSSTE pueden pensionarse con el 100 por ciento de su último salario, con un tope de 17 mil 364 pesos al mes, informó la presidenta Claudia Sheinbaum.
En la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, detalló que, a través de dicho fondo —creado en el 2024 durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador—, los jubilados recibirán el complemento para que su pensión sea equivalente al total de su último sueldo.
La presidenta Claudia Sheinbaum emitió un decreto que establece un mecanismo de justicia social donde la meta es lograr que el trabajador reciba el 100% de su último sueldo, eliminando los descuentos que mermaban su patrimonio.
El panorama para millones de trabajadores en México ha dado un giro de 180 grados con la consolidación de las nuevas políticas de seguridad social. La presidenta Claudia Sheinbaum ha confirmado que el esquema de retiros precarios, heredado de las reformas de finales de los noventa y principios de los dos mil, llega a su fin en la práctica. Con la puesta en marcha definitiva del Fondo de Pensiones para el Bienestar, el gobierno federal busca sepultar el modelo que condenaba a la clase trabajadora a una vejez de escasez, marcando un antes y un después en la historia del ISSSTE e IMSS
Este cambio estructural responde a una demanda histórica de la llamada “Generación Afore”, aquellos empleados que ingresaron al mercado laboral bajo las leyes de 1997 y 2007. Durante años, el temor a la jubilación era constante, pues los cálculos proyectaban ingresos insuficientes para cubrir las necesidades básicas. Sin embargo, el nuevo decreto establece un mecanismo de justicia social donde la meta es clara: lograr que el trabajador reciba el 100% de su último sueldo, eliminando los descuentos que mermaban su patrimonio.
En marzo de 2026, el Fondo de Pensiones para el Bienestar ya no es una promesa de campaña, sino una realidad operativa que funciona como un complemento automático. Esta medida no solo busca mejorar la calidad de vida de los futuros jubilados, sino que intenta revertir el daño causado por un sistema que priorizaba el rendimiento financiero sobre el bienestar humano. Con esta decisión, el gobierno de Claudia Sheinbaum redefine el concepto de retiro digno en el país, asegurando que quienes dedicaron su vida al servicio público o privado reciban una compensación justa.
El problema que todos ignoraron: la falla de las Afore
Durante casi dos décadas, el sistema de pensiones en México operó bajo una lógica que muchos expertos calificaron como una “bomba de tiempo”. Con la implementación de las cuentas individuales, se rompió el modelo de solidaridad colectiva para dar paso a un ahorro personal que dependía totalmente de los vaivenes del mercado y de las comisiones de las administradoras. El gran problema que todos ignoraron -o prefirieron no atender- fue la tasa de reemplazo: la cantidad real que el trabajador recibía al final de su vida laboral.
El resultado de este modelo fue desastroso para miles de familias mexicanas. Bajo el esquema del ISSSTE del 2007, un trabajador que percibía un salario de 16,000 pesos mensuales terminaba jubilándose con apenas el 30% o 40% de esa cantidad.
Recibir una pensión de entre 4,000 y 5,000 pesos tras una vida de esfuerzo se convirtió en la norma, generando una crisis de pobreza en la tercera edad. Este sistema benefició principalmente a las entidades financieras, mientras que el trabajador asumía todo el riesgo de su futuro económico.
Qué es el Fondo de Pensiones para el Bienestar: cómo cambia todo
El Fondo de Pensiones para el Bienestar surge como la herramienta estratégica del Estado para subsanar estas deficiencias. A diferencia de las reformas anteriores, este fondo no elimina a las administradoras actuales, sino que actúa como un complemento automático financiado por el Gobierno Federal. Su función es cubrir la brecha económica que la Afore no alcanza a pagar, permitiendo que el jubilado alcance la totalidad de su último salario registrado, con un tope establecido por la ley.
En este 2026, el cambio es radical: si un empleado del ISSSTE o IMSS se retira con un sueldo de 16,000 pesos, el Estado aporta la diferencia necesaria para que el depósito mensual sea exactamente de esa cantidad. Este mecanismo busca revertir la reforma del 2007, devolviendo la certidumbre a quienes pertenecen al régimen de cuentas individuales.
Para acceder a este beneficio, es indispensable estar inscrito en el seguro social, haber cumplido con las semanas cotizadas y realizar el trámite de solicitud ante las ventanillas correspondientes, garantizando así un ingreso íntegro para la vejez.